jueves, 10 de abril de 2008

Recuerdos

Últimamente, me asalta por la noche, a la hora de coger el sueño, los recuerdos. Recuerdos de mi infancia. Flashes, sensaciones y momentos de vida pasados. Será porque durante toda esta temporada estoy tomando distancia respecto de mí mismo.

Durante esos momentos intento adentrarme en esos recuerdos, pero se van y me asaltan otros. Unos más lejanos y otros más cercanos al presente. Generalmente los recuerdos son vagos, ambiguos, poco precisos, pero llevan algún detalle que me permiten identificarlos como tales, aunque ahora sea difícil recordar alguno de forma concreta. Me dejan visones de la infancia, o de mi pasado reciente. De la vida ya pasada.

Posteriormente los recuerdos cesan y me quedan sensaciones de un pasado olvidado, totalmente ajeno a mi presente. Vivo para el presente y el futuro, mi pasado está oculto, olvidado.

Siempre he tenido mala memoria para los acontecimientos de mi vida, para mis vivencias. Pues encuentro personas que conservan situaciones y detalles valiosos de la vida que para mí ya estaban olvidados.

Leo en wikipedia, en relación a los falsos recuerdos:

Nuestro sentido de identidad, de quiénes somos y qué hemos hecho, está vinculado con nuestros recuerdos, y puede ser inquietante que eso sea cuestionado.
Todo esto me hace pensar en mi identidad. En la forma en que voy construyéndola, consciente o inconscientemente. Me preocupa dejarme vivencias por el camino, perderme en el laberinto del Minotauro. Me preocupa la posibilidad de encontrar roto el hilo que me conecta con la salida. Quizás lo halla perdido también.

Infierno, Canto XII.


Mi sabio entonces le gritó: «Por suerte
piensas que viene aquí el duque de Atenas,
que allí en el mundo la muerte te trajo?

Aparta, bestia, porque éste no viene
siguiendo los consejos de tu hermana,
sino por contemplar vuestros pesares».

[Virgilio grita al Minotauro y le recuerda que murió a manos de Teseo ("el duque de Atenas"),
le declara que no vienen enviados por su hermana Ariadna para atacarlo.
Quieren sólo visitar los infiernos, el séptimo círculo]


sábado, 5 de abril de 2008

¿Servilismo en el Instituto?

Entre los meses de febrero y marzo (no recuerdo ahora las fechas exactas) fuimos convocados por la dirección del instituto donde trabajo a un par de claustros para exponer o tratar el tema del "Plan específico de refuerzo" propuesto por la Consejería de Educación para este curso.

Hago una síntesis de dicho plan:

  1. Se dictan instrucciones acerca de la recuperación y pruebas extraordinarias dirigidas a los alumnos que están "en fundado riesgo de ir a las pruebas extraordinarias" y a cumplir durante el horario ordinario de los alumnos.
  2. Por último se dictan también instrucciones acerca de un Plan específico de refuerzo consistente en "clases de refuerzo" en horario de tarde e impartido por profesorado voluntario
No es mi intención entrar a discutir ahora lo apropiado o pertinente de dichos planes. Algunos sindicatos y colectivos de profesores inciden en que es una iniciativa chapucera para conseguir una mejora ficticia en los resultados académicos, otros dicen que puede ser beneficioso.

Simplemente os voy a relatar que pasó en los claustros relativos a dicho tema:
  • Primer claustro:
Convocados como digo, por la Dirección y tras haber pemanecido expuestas dichas instrucciones de la Junta para conocimiento de los profesores, el Director hace una breve exposición del tema y nos manifiesta que ya lo puso en conocimiento de la Comisión de Coordinación Pedagógica del Centro (los jefes de departamento).
Seguidamente nos solicita nuestrar opinión acerca del Plan, pues él debe firmar un documento de compromiso donde conste su conformidad con el desarrollo del Plan y el compromiso del Centro.
Algunos profesores manifiestarón de forma behemente su postura totalmente en contra del plan, alguno indica que dicho plan si puede ser beneficioso pero que acepta cualquier decisión que tome el Centro. Pero no hubo un debate o coloquio prolongado en el Claustro. El director dió por concluida la exposición de opiniones pues en cierto modo era palpable que no había apoyo por parte del profesorado a dicho Plan.
En cualquier caso, el Director no dió el tema por zanjado, pues abrió un periodo de unas semanas por si había profesores voluntarios que llevaran el Plan adelante, hasta convocar un segundo Calustro.

  • Segundo Claustro:
Ya convocados al segundo Claustro, la Dirección del Centro nos manifestó directamente su intención de llevar a cabo el Plan de Refuerzo promovido por la Consejería.
Argumentó que había profesores voluntarios (pertenecientes a la junta directiva del Instituto) y que posíblemente reportaría beneficios a los alumnos.
Tras lo cual se abrió un breve discusión con los profesores acerca del desarrollo del Plan, concluyendo con la justificación por parte del Director de que si no se está a buenas con la Consejería de Educación, luego es complicado solicitar mejoras y recursos para el Centro.

  • Conclusión:
Después de todo la anterior, algunos profesores protestaron sotto voce sobre el Plan, la Consejería de Educación, la Dirección,... Después de unos días pasamos a cabilar como llevar a cabo dichas recuperaciones, al menos en lo que respecta a las clases ordinarias.

¿Qué conclusión saco de todo esto?. Varias:
  1. Antes de intervenir en cualquier claustro, o reunión de asociación, o cosa parecida para expresar mi opinión, me preguntaré ¿estás seguro de que lo que vas a decir será tenido en cuenta formalmente? ¿o sólo va a ser un bonito ejercicio de palabras que se lleve el viento?.
  2. No discuto que sea potestad de la Dirección tomar una decisión en lo relativo al Plan de Refuerzo, pero ello no le permite demostrar una falta de lealtad hacia el resto del profesorado, ocultando su postura desde un primer momento. Y sólo manifestarla a posteriori para imponerla, cuando algunos profesores ya han expresado abiertamente sus opiniones.
  3. Lo que molesta es la falta de honestidad hacia los compañeros. Se les pide su opinión y parecer, ¿para qué? ¿con qué fin? Todo da que pensar que la decisión ya estaba tomada. Y si no estaba tomada, se ocultó al claustro o no se hizo explícito que la descisión final era potestad de la Dirección.
  4. Pero llama la atención también la postura del profesorado, la mayoría totalmente pasiva e inexpresiva ante la situación, que acata servilvente la decisión de la Dirección y a la vez protesta en la intimidad. O quizás ya estuviese escarmentada y acostumbrada a estas formas de actuación.
  5. Pero también indigna las justificaciones contradictorias y absurdas del equipo directivo. Algo así como: nosotros somos los que estamos en medio del fuego cruzado. Entre los que tienen el poder en la Consejería y el común de los sufridos profesores. Nosotros somos los que os hacemos tragar esto pues nosotros debemos tragarnos muchas otras cosas.
    Esta es una actitud que caracteriza al servilismo, de quien intenta mantenerse entre dos aguas a contracorriente, pues quiere conservar los beneficios propios.